sábado, 23 de noviembre de 2013

Niña vieja

Los días vuelven a ser normales.
Me disfrazo de oficinista para ir a la pega.
Hago todo lo que todos hacen.
Me levanto antes que mis perros.
Me ducho, lavo mis dientes
pongo el hervidor y me preparo un té.
Visto mi ropa morada y peino mi pelo.
Ocupo los aros que nunca me han gustado,
un color que amo en una tela de cortina
y un corbatín que no usé ni en el colegio.
Me miro al espejo y no veo más que un cuerpo gordo.
Una piel demasiado grande para mis huesos.
Unas ojeras que recuerdan mis viajes anteriores.
Mis dientes amarillos de siempre,
mis ojos otrora soles, ahora no dan
más que para una luminaria de pueblo.
Salgo, camino hacia el paradero.
Los zapatos me aprietan mucho
nunca fueron para mí.
Espero la micro y la tomo.
Pongo los audífonos en mis orejas somnolientas.
Abro mi cosmetiquero, encrespo mis pestañas
les pongo rímel y unto bálsamo en mis labios.
¿Para quién?
Para nadie, ni siquiera para mí.
¿Para qué? 
Para nada, nadie los sentirá en sus bocas ni mejillas.
Nadie me observará.
Entonces, ¿Por qué?
Porque cumplo un ritual, el ritual de ser igual que todos.
El ritual de levantarse temprano y decir "5 minutos más"
El ritual de mirarse al espejo y encontrarse fea.
El ritual de tomar desayuno sin sentir hambre
El ritual de tomar la micro y pensar en cargar el pase.
El ritual de escuchar música y pensar en otras cosas.
El ritual de maquillarse para seguir encontrándose fea.
El ritual de ir en el metro y no mirar a nadie.
El ritual de trabajar y tener que sonreír.

El ritual de vivir la vida que otros crearon para mí.


viernes, 22 de noviembre de 2013

Arruiné el final

Antes que llegaras encontré algo verdadero.

Ese árbol quizás no tenía por qué estar ahí.
Pero el no miente ni dice verdad.
Es realmente sincero.
Me da sombra y nunca ha querido hacerlo
Su único sentido es estar ahí y ser acariciado por el viento.

Catarsis.
El arte no es talento.
El arte soy yo.


La mejor santo

Fui la mejor santo. El santo que se esconde entre las tetas de las putas. La estampita plastificada que besa con sus lados seminíferos como cábala.

Omniciente: supe todo lo que quería saber.
Omnipotente: hice todo que quería hacer.
Estamos cagados.
Hasta cuando retrocedemos, avanzamos
Paradoja II

Vivir a alguien y que el no pueda vivir ni un solo segundo lo que tú viviste.
Gracias por llegar